MANUEL DAVID MORENO

Icon

Un rato para pensar sobre todo

La revolución del silencio

Pocas veces en mi etapa profesional he podido disfrutar tanto con las cosas que hago como me está ocurriendo ahora. Una de mis principales inquietudes ha sido siempre la de la comunicación institucional, un tema en el que conseguí profundizar un poquito durante mi etapa en la Complutense a la que he ido añadiendo experiencias propias y ajenas de mi entorno. La importancia de que un mensaje que vertebre una organización se pierda por falta de un canal apropiado o por excesivo ruido (usando los términos más usuales) ha sido una de mis obsesiones. La comunicación no sólo nos sirve para estar informados, nos configura tal y como somos y nos alimenta el sentido de pertenencia. Si ese proceso se da en una gran organización política, formada por miles de personas, la coordinación y la eficacia de la comunicación deben ser tan vitales como su existencia misma.

No se trata de lanzar algo al mar y esperar a que llegue. Una de las grandes críticas frecuentes entre todos los dircom (Directivos de Comunicación) de las grandes empresas es que, en algunos casos, la comunicación se confunde con la publicidad o el márketing y se convierte en algo secundario, lo que deja de lado ese aspecto asesor adjunto a la dirección que todo profesional de la comunicación tienen que tener en una organización si quiere que se llegue a buen puerto. Afortunadamente, existen casos en los que la comunicación se la valora por que, bien utilizada, puede revolucionar la estructura rígida de determinados estamentos a los que gusta poco el cambio. Con ello, se tienden lazos para que llegue la información al destinatario y se fomenta el uso de nuevas tecnologías, redes sociales e internet, pero ese mismo receptor también propone ideas y opiniones que mejoran estos procesos, unas aportaciones que, en la mayoría de los casos, se hace de forma anónima y espontánea a través de un mensaje que no entiende de día u hora a una dirección de correo electrónico.

Quizá todo esto pueda parecer un proceso silencioso carente de importancia, un silencio transformador del que hay muchos que agradecemos su existencia.

Archivado bajo:Innovación política, Web 2.0 , ,

Si te ha gustado, suscríbete

¿De qué se habla aquí?

Twitteando…

Dream Cars