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#dialegs y #jerezsmm, dos formas de sentir Twitter


* Puedes ver otros artículos sobre comunicación política en este enlace

Ayer fue mi primer día de seguimiento de dos actos en Twitter tan dispares como enriquecedores.

Por una parte, desde el PSC dentro de su encuentro de “Diálogos por el Progreso” celebrados ayer, se había convocado un encuentro de ciberactivistas que ha contado con la presencia del propio presidente Montilla en la sede central del partido. Creo que, con #dialegs, he podido disfrutar de una de las experiencias más enriquecedoras dentro de la política 2.0, ya que, además de las interesantes aportaciones que buscan fomentar la participación de ciudadanos y ciudadanas con sus gobernantes, se ha dejado perfectamente claro que Twitter se está convirtiendo, día a día, en un elemento más de la gestión política y del diálogo institucional. Esta red social (algunos no la ven como tal), no sólo es imparable sino que, desde mi punto de vista de novato en la misma, se convierte en el canal de transmisión de información más directo que existe entre gobierno y ciudadanía, tanto por su filosofía a través de mensajes concretos y directos al destinatario enriquecidos con enlaces y clasificadores (hashtags), como por su fidelización y credibilidad en el contenido, que aumenta cuanta más implicación se tiene con esta plataforma y se interactúa con nuestros seguidos y seguidores a través de la misma. Por supuesto, las aportaciones de Montilla en el encuentro no dejan duda ante esta tendencia que se ha implantado en el ámbito político y se resumen en esta frase: “No esperéis órdenes, la red no entiende de uniformidad, la red quiere causas y nosotros preferimos activistas críticos y creativos, no quiero un activismo de clonación“.

Si bien es cierto que tal y como apuntaba Cesar Calderón en su seguimiento, el discurso de Montilla comenzó principalmente centrado en el uso de las nuevas tecnologías de la información en la administración pública (e-Gov), con marcadas referencias a la “brecha digital”, la “universalización” del acceso a la red, o el “analfabetismo digital”, a lo largo de la jornada y gracias a las aportaciones de los muchos seguidores que allí estaban (física y virtualmente), fueron derivando hacía el Open Government (o-Gov), o lo que es lo mismo, las formas de mejorar la comunicación entre esa adminsitración y la propia ciudadanía y hacia la vertiente más política del ciberactivismo a través de las redes sociales. Aún a costa de forzar el script de Twitter al máximo, os dejo un PDF donde se recoge la intervención de Montilla a través de esta red social y las posteriores preguntas que se le han realizado, en las que no sólo ha primado la cercanía sino el feedback constante entre todos los que han participado. También tenéis toda la información del evento en la propia página web insitucional del presidente, de la del PSC y de los diarios La VanguardiaEl Periodico de Catalunya. Creo que dar la enhorabuena al PSC y a sus ciberactivistas es poco.

El otro caso que también he estado siguiendo durante el día de ayer es el de #jerezsmm, una iniciativa con web propia patrocinada por el Ayuntamiento de Jerez de la Frontera (Cádiz) y la Junta de Andalucía en el que se ha analizado la parte más social de todas las redes, sobre todo desde el punto de vista estratégico de posicionamiento y publicidad. Leyendo su programa y viendo las intervenciones, sí que he podido comprobar como se puede generar pasión y creatividad a través de un formato tan peculiar como Twitter (que ha canalizado de forma espectacular todo este encuentro), incluso, llevado en extremo, a poder generar emociones y apegos que deben ser tenidos en cuenta por los que usamos esta plataforma.

Es un nuevo nicho de mercado, como comenta la creativa y publicista Gaby Castellanos a través de su canal, que ha generado ingresos de 2 millones de euros a través de este nuevo producto para la empresa de la que es principal ejecutiva. Se trata, por tanto, de otro aspecto que ha cobrado un gran auge en la Red, y que van más allá de la mera creación de un banner en una página o de un anuncio en Google, aunque todavía queda bastante trecho por recorrer sobre todo en materia de la privacidad de los datos a raíz de polémicas como la que están protagonizando últimamente Facebook o MySpace por la cesión de datos personales a empresas con fines comerciales. Por lo pronto, desde hace tiempo se están creando grupos dentro de las redes que incluso han puesto fecha (31 de mayo) para el abandono de las mismas ante dichas prácticas y problemas de privacidad, un nuevo mercado que no ha permanecido ajeno a otros nuevos proyectos como Diaspora, una red social que se ha “colado” en este mercado de peticiones gracias a la promesa de una fuerte protección de los datos. Aunque el tiempo es sabio y podremos ir viendo como se van a ir financiando estas nuevas redes de cara a su supervivencia.

Al margen de esto, mi felicitación también para los organizadores de #jerezsmm por potenciar esta parte más social de internet.

500 Cuadros: ¿la web 2.0 sería socialismo virtual?


votarSiguiendo las pautas de uno de los ejercios del curso que estoy realizando en la Fundación Ideas, os mando mis reflexiones sobre el texto propuesto: The New Socialism: Global Collectivist Society Is Coming Online. Lo primero que me surge en esta mañana de domingo es la profundización que realiza en el concepto de “colaboración”. Desde mi punto de vista, la web 2.0 es básicamente eso, el que personas a las que no les mueve otro interés que el de avanzar sobre un determinado concepto, se pongan en contacto entre sí a través de redes sociales y foros para luego, conjuntamente, elaborar un proyecto común. Sin embargo, la primera duda que me surge es precisamente ese: ¿sin ningún interés?. Es evidente que la meritocracia, como menciona el artículo, campea a sus anchas por las comunidades virtuales allá donde se establezcan, pero no es menos cierto, que también la “protagonicracia” (palabro que vendría a significar, la dictadura de los que viven y por y para alimentar su propio ego digital) tiene su propia parcela en este mundo, y que en algunos casos, vienen a confundirse.

Otro de los aspecto que se menciona son las fases de establecimiento de relaciones en las comunidades digitales a semejanza de lo que ocurre en la vida real, propuestas por Clay Shirky: intercambio, colaboración, cooperación y colectivismo. Si hablamos en aspectos de “Sociedad del Conocimiento”, sólo los dos últimos expresarían fielmente el tipo de inteligencia común que puede generarse en la web. Eso sí, siempre que se encuentren y motiven los lazos de unión entre los mismos participantes de una red y que no se caiga en la lucha de egos dentro de los roles que se adquieren dentro de la misma. Estaríamos entonces ante un punto máximo de aprovechamiento de las posibilidades que ofrece la evolución de internet desde la mera conexión de ordenadores a la generación de conocimiento. ¿Pero qué tipo de conocimiento? Wikipedia se ha convertido en un referente para las consultas rápidas sobre un tema (y que agradecen muchos estudiantes de secundaria, claro), pero caemos en el peligro de encontrarnos de nuevo en un empobrecimiento de las capacidades colaborativas de la persona. O lo que es lo mismo, caer en el tópico de que “si otro ya lo ha hecho, ¿por qué voy a hacerlo yo?”

Por eso no tengo tan claro que la web 2.0 se pueda identificar totalmente con las premisas que en su día definieron al socialismo desde el punto de vista político. Precisamente, el socialismo implica participación activa, y la web 2.0 en muchos casos, se queda en la sola recepción de mensajes que llegan a un destinatario. Igual dicha persona puede estar dada de alta en Facebook, Tuenti, Twitter, Flickr y tener más de 5.000 amigos digitales, pero eso no sirve de nada. El abuso de los programas P2P y las vulneraciones que existen hacía el yo personal en internet (vía suplantación de identidades, recopilación de datos de caracter privado u otras formas de abuso), también ha provocado que muchas mentes con especial propensión a colaborar, se hayan quedado fuera de la web 2.0, cosa que el socialismo no hace ya que su misma evolución no entiende de exclusiones sociales.

Por tanto, equiparar la evolución de internet como una forma de socialismo virtual es, desde mi punto de vista, un argumento arriesgado, ya que en este concepto de “Sociedad del Conocimiento” han participado intereses de todo tipo, con diferentes e incluso ideologías enfrentadas, y cuyos participantes son tan cambiantes en cuestión de unas pocas horas, que resulta imposible dotar a la red tal y como está en este momento, de una identidad ideológica tan definida. Es por eso por lo que atrae a tanta gente y en lo que radica su riqueza.

Enlaces: Os invito a leer las mismas reflexiones sobre este texto que han realizado otros compañeros del curso, entre ellas, las de Carlos Becana, Sebastián Lorenzo y Jorge Horacio.

Primera impresión con Google Wave


votarGoogle WaveLlevo trasteando unos días con Google Wave y lo que veo por aquí es bueno. Para los que ya adoptamos las Google Apps como herramienta de trabajo, la transición no creo que sea difícil, ya que más que su estructura hay que entender su filosofía. Wave, aún en su fase de desarrollo, está bien si tienes proyectos que requieren la colaboración de otras tantas personas que no tienen por qué estár en tu misma oficina. Como red social, incluso, creo que superará a Facebook en utilidad, ya que implica que el usuario que no tenga relaciones y no participe en las “olas” que se vayan creando (y de forma productiva, creo), será un miembro numerario más de la congregación pero sólo eso al fin de al cabo, o lo que es lo mismo, explota la web 2.0 al máximo. Lo mejor, que es software libre y que, en principio, para el usuario más pequeñito será gratuito.

El acierto como red profesional está más que asegurado, aunque, como en todo, me sigue preocupando la pérdida de privacidad que perdamos en nuestra dirección de correo electrónico (que ahora pasaría a terminar en @googlewave.com). ¿Podremos “controlar” que pasa con nuestros proyectos? Comparto parte de la filosofía del movimiento de conocimiento libre, pero también sé que la piratería intelectual existe  sobre todo en este país de corta y pega.

En fín, sólo un breve resumen de lo que voy viendo por esta nueva herramienta. Espero que pronto mucha más gente pueda unirse a la plataforma, la haremos aún más grande y, sobre todo, provechosa. Feliz día de domingo.

PD: Una vez más, gracias Tomy.

Blogs, Facebook y Política 2.0


votarAyer pude compartir con distintos compañeros y expertos en las redes sociales mi percepción sobre el uso de los blogs y de Facebook en la maraña de la “Política 2.0”.

Durante mi intervención en unas jornadas formativas que está desarrollando el PSOE-A de Málaga, intenté trasladarles una serie de recomendaciones sobre estos temas, algo que ahora quiero compartir en este blog. En total, los he resumido en diez puntos divididos al 50% dedicados al uso de blogs y para el caso concreto de Facebook:

1 – No por colocar más widgets o herramientas a un blog está más completo. De hecho, más de uno pondrá cara de circunstancias ante el estilo barroco digital que sufren en demasía algunas bitácoras. Es indispensable, por tanto, un diseño claro y sencillo, ya que un blog no es un portal web ni debe pretender serlo.

2 – La despersonalización de ciertos blogs parece ser una constante, lo que provoca que nos encontremos con espacios que no dudan en copiar y pegar textos de terceros en detrimento del contenido propio. Noticias de periódicos o intervenciones completas recogidas en diarios de sesiones o en actas municipales aburren al lector y, lo más importante, no aportan nada nuevo a lo que ya se sabía. Hay que tener claro, por tanto, que tipo de temas vamos a tratar para no jugar al despiste y, sobre todo, darle nuestro toque personal.

3 – Un blog no debe vulnerar el derecho de la propiedad intelectual con la publicación de textos, fotografías, audios o vídeos de dudosa procedencia o sin consentimiento. Tampoco nuestras bitácoras deben comportarse como si fueran un confidencial o un medio sensacionalista. Hacernos eco de informaciones basadas en rumores o la publicación de datos de caracter personal sin consentimiento nos puede traer más de un quebradero de cabeza. Por ejemplo, es curioso como no tenemos reparos en pensar que colocar en la Red nuestro número de teléfono personal nos puede perjudicar con llamadas extrañas, pero no así mostrar emails de terceros sin su consentimiento.

4 – Si publicamos entradas de calidad y de forma frecuente pero no lo notamos en las visitas es porque no existimos digitalmente. Darnos de alta en los principales buscadores y favorecer el feedback a través de los comentarios y el recibo de emails supone sólo el primer paso. La mejor forma de ganar “adeptos” es visitando y comentando otros blogs.

5 – Y parte activa de ese comportamiento es integrar nuestra página en una blogosfera además de en una red social. Personalmente, he encontrado buena acogida en cuatro plataformas concretas: Bitacoras.com, Blogesfera.com, Masciudadanía.com y Facebook.com.

6 – A la hora de recomendar una red social, me he decantado por Facebook ya que es la que en estos momentos posee una mayor utilidad política: es la que tiene más público “adulto” consolidado en nuestro país y en ella están presentes todos los perfiles ideólogicos necesarios para generar debate y opinión.

7 – Sin embargo, tampoco se trata de estar por estar, ni de convertirnos de la noche a la mañana en el bocero digital con nuestros mensajes y publicaciones. Si tendemos a saturar las cuentas de correo de nuestros contactos con mensajes efímeros y sin importancia, acabaremos en la papelera ya que nos habremos convertido en uno de los peores enemigos de las redes sociales: el spam.

8 – De igual forma, tampoco podemos obligar a las personas que están dadas de alta en Facebook a que sean nuestros amigos o formen parte de nuestros grupos. Serán nuestros temas los que determinen la afinidad a nuestra red social y no nuestra insistencia. Una red de amigos consolidada de pocos integrantes funciona mejor que otra en la que no hay debate.

9 – Ojo a la hora de compartir documentos, fotografías e información en Facebook. El caso de Jon Flavreau es paradigmático en este sentido y, más allá de lo que podría quedarse en una mera anécdota, la gestión de la privacidad de nuestros datos en esta plataforma debe cuidarse desde el propio proceso de alta para evitar futuros casos de “ciberacoso”.

10 – Como síntesis, mi recomendación final ha sido la que apostar por la participación y el debate con un comportamiento natural y no intrusivo, con actualizaciones del estado o publicaciones en el muro sólo cuando sea realmente necesario, algo que también debe aplicarse al uso compartido de enlaces, fotografías y vídeos.

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